Entender qué necesita la piel es el primer paso para cuidarla bien. Y encontrar las fórmulas adecuadas debería ser igual de sencillo.
Con la nueva etapa de twelveLab llega también una nueva forma de organizar e identificar nuestros productos. Una nomenclatura más clara que permite reconocer cada categoría, localizar cada fórmula y entender mejor el lugar que puede ocupar dentro de la rutina.
Esta nueva arquitectura responde a una idea sencilla: facilitar la elección y hacer que construir una rutina resulte más intuitivo.
Una nomenclatura más clara
Cada producto de twelveLab se identifica ahora mediante unas siglas y un número.
Las siglas indican la categoría a la que pertenece la fórmula:
CL · Cleansers
Cleansers significa limpiadores. Esta categoría reúne las fórmulas destinadas a la limpieza y preparación de la piel.
TR · Treatments
Treatments significa tratamientos. Incluye sérums, boosters y fórmulas desarrolladas para responder a necesidades específicas de la piel.
MS · Moisturisers
Moisturisers significa hidratantes. Aquí encontramos fórmulas de hidratación, reparación, glow y protección solar.
MU · Makeup
Makeup significa maquillaje. Esta categoría reúne fórmulas de color pensadas para integrarse en la rutina y completar el cuidado de la piel.
BD · Body
Body significa cuerpo. Incluye las fórmulas desarrolladas para trasladar el cuidado de la piel más allá del rostro y atender las necesidades de la piel del cuerpo.
HR · Hair
Hair significa cabello. Esta categoría reúne las fórmulas destinadas al cuidado capilar, desde la limpieza hasta el tratamiento del cabello y el cuero cabelludo.
Esta organización permite reconocer de forma más rápida a qué familia pertenece cada producto y empezar a situarlo dentro del cuidado diario.
De la nomenclatura a la rutina
En cuidado facial, esta nueva forma de organizar la gama permite visualizar una estructura muy sencilla:
CL → TR → MS
Limpieza → Tratamiento → Hidratación y protección
Es un punto de partida sobre el que construir una rutina según las necesidades de cada piel.
Una piel que necesita reforzar su barrera no tiene las mismas prioridades que una piel que busca luminosidad, calma o equilibrio. Y esas necesidades también pueden cambiar con el tiempo, la estación, el entorno o el propio estado de la piel.
Por eso, la rutina puede evolucionar manteniendo una estructura clara.
Una rutina efectiva puede ser sencilla
En twelveLab entendemos la rutina como una selección de fórmulas que responden a las necesidades reales de la piel.
Una estructura sencilla ayuda a identificar mejor la función de cada producto, mantener la constancia y adaptar el cuidado cuando la piel lo necesita.
La limpieza prepara. El tratamiento permite trabajar necesidades concretas. La hidratación y la protección completan el cuidado diario. A partir de ahí, cada rutina puede incorporar las fórmulas que tengan sentido para cada piel y para cada momento.
Esta forma de entender el cuidado conecta con uno de los principios de twelveLab: cada fórmula tiene un propósito y cada ingrediente se selecciona por la función que desempeña dentro de ella.
Empieza por tu piel
La nomenclatura ayuda a ordenar la gama. La elección empieza observando la piel.
Tres preguntas pueden ayudarte a construir tu rutina:
¿Qué necesita tu piel?
Hidratación, barrera, calma, luminosidad, equilibrio, limpieza o protección.
¿Qué texturas encajan contigo?
Crema, gel, aceite, bálsamo, mascarilla, bruma o sérum.
¿Qué rutina quieres construir?
Puede ser una rutina esencial para el cuidado diario o incorporar tratamientos específicos según lo que tu piel necesite en cada momento.
Estas tres variables, necesidad, textura y tipo de rutina, forman parte del sistema de recomendación definido para la gama twelveLab.
Una nueva forma de descubrir twelveLab
La nueva nomenclatura forma parte de una evolución más amplia de twelveLab: hacer que entender una fórmula, su función y su lugar dentro de la rutina resulte cada vez más sencillo.
CL, TR, MS, MU, BD, HR.
Una arquitectura más clara para recorrer la gama, identificar cada fórmula y elegir a partir de lo que realmente importa: las necesidades de tu piel.