Para dar comienzo a esta nueva etapa, nuestra pop-up de Madrid reunió distintas voces con las que compartir nuevas formas de hablar sobre la piel y su cuidado.
Una de ellas fue Ana Albiol, que junto a Pedro Catalá protagonizó una conversación alrededor de una pregunta aparentemente sencilla: ¿qué significa realmente cuidarse?
Una conversación sobre piel, presencia y cuidado que nos invitó a detenernos en algo que hacemos todos los días, pero a lo que no siempre prestamos atención.
La forma en la que nos cuidamos
Cuidarse no consiste únicamente en aquello que hacemos por nuestra piel. También tiene que ver con la forma en la que nos miramos y, especialmente, con cómo nos hablamos.
A menudo somos capaces de tratarnos con una dureza que difícilmente trasladaríamos a otra persona. Nos detenemos en aquello que no nos gusta, en lo que cambiaríamos o en lo que creemos que debería ser diferente.
Durante la conversación, Ana puso el foco en cambiar esa mirada. En observarnos desde un lugar más amable y convertir el autocuidado en un espacio en el que no haya que corregir, exigir o buscar constantemente algo más.
Pedro llevó esa reflexión al terreno de la piel: entenderla, escuchar sus necesidades y cuidarla desde el conocimiento, sin convertir la rutina en una obligación más.
Estar donde estás
La presencia también formó parte de la conversación, llevada a algo tan cotidiano como nuestra rutina de belleza.
Aplicamos una fórmula, repetimos un gesto y continuamos con nuestro día. Pero detenernos durante unos minutos nos permite experimentar ese momento de una forma diferente.
La charla terminó con una visualización alrededor de una rutina de belleza, recorriendo cada gesto con atención y poniendo el foco en las sensaciones y en el momento presente.
Una nueva forma de entender el cuidado
Esta conversación acompañó también un momento muy especial para nosotros: el comienzo de twelveLab.
Una evolución en nuestra forma de formular y de entender la piel, pero también una oportunidad para seguir haciéndonos preguntas sobre cómo queremos cuidarla.
Porque cuidar mejor no siempre significa hacer más.
A veces significa conocer mejor nuestra piel, elegir lo que necesita y dedicarle algo que ninguna fórmula puede hacer por nosotros: estar presentes.